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VERDE
OASIS DE LA PALABRA:
LA
LITERATURA EN ESPAÑOL DEL SÁHARA OCCIDENTAL
Amarino
Oliveira de Queiroz
amarinoqueiroz@gmail.com
Introducción
Hay un silencio
que quiebra la palabra.
Y la palabra quiebra
el silencio transparente
en la inmensidad del Sáhara.
(Limam Boicha)
El
fragmento poético de Limam Boicha ,
uno de los más prestigiados escritores saharauis contemporáneos
atestigua, a partir de estos primeros versos en epígrafe, la disposición
individual y colectiva con la que esta emergente literatura africana se
enfrenta en el escenario de las letras hispanas, valorada tanto por su
contribuición estética como por el intento de romper, artística e políticamente,
con las cadenas de invisibilidad y silencio a las que están relegados
tanto el sujeto poético como el ciudadano común de la República Árabe
Saharaui Democrática, en la incesante lucha por la autodeterminación y
el reconocimiento internacional de su independencia política del Reino
de Marruecos.
Refiriéndose al ritual de preparo y de consumo de té, una de
las más arraigadas costumbres de la gente saharaui, al tiempo en que
nos hace recordar la Marcha Verde, nombre por el cual la historia
registra el episodio que marca la entrada, en territorio del Sáhara
Occidental, de contingentes formados por la población marroquí,
estimulados que fueron por la ocupación militar de 1975, el poeta
invoca, a continuación, el sentimiento de solidaridad y hermanamiento
que el ritual saharaui del té traduce, metaforizando, a través de la
mención al color verde de las hojas, el sentimiento de esperanza y el
sentido de comunión que expresa su ideal libertario:
en las mañanas despiertas /
entre las estrofas de un poema
se filtra /
el amargo vaso de la vida.
Desde el fondo de una tetera /
suavemente galopa,
respira el sonido /
al ritmo de un tabal de agua.
Cuando las hojas se abren /
lo artificial se rompe
y se ahogan los vasos /
en el jugoso manantial
engendrando dulce amor.
Cuando brota la espuma /
el alma dialoga (...).
Conforme asevera el poeta y escritor español Francisco Cenamor
(2008), quien solicitó públicamente, en el año de 2007, la ciudadanía
saharaui como forma de apoyo al reconocimiento mundial de la autonomía
política del país, una vez que, pasados tantos años ya, esta sigue
siendo todavía la principal reivindicación del pueblo del Sáhara
Occidental,
Uno de los fenómenos más peculiares de la
literatura actual en castellano se da entre los habitantes de una de
esas llamadas “naciones sin Estado” que no está lejos de España,
pero cuya realidad es poco conocida. Se
trata del Sáhara Occidental,
un país ocupado por Marruecos, única nación árabe de habla hispana,
poco o nada reconocida por la Real Academia Española de la lengua y el
Instituto Cervantes, algo de lo que ellos se quejan amargamente, pues se
sienten muy orgullosos y orgullosas de hablar castellano y solicitan que
estas instituciones tengan delegaciones en su territorio.
Su tradición se ha trasmitido por vía oral. Las
formas literarias fundamentales son la narración y la poesía,
principalmente en lengua árabe.
Pero en los últimos años se viene produciendo un nuevo e interesante
fenómeno: la literatura ha
pasado de la tradición oral a la escrita, preferentemente en castellano.
(...)
Su
poesía está influenciada, principalmente, por tres fuentes: su tradición
oral fuertemente apegada a la naturaleza y vivencias de su país, la
poesía en lengua española de España y América y la lucha por la
independencia del Reino de Marruecos. Estas tres fuentes confieren un
carácter muy especial a su poesía y uno no deja de sorprenderse por su mezcla de rabia e
inocencia, sus referencias naturalistas al
sol, al mar, las dunas o la valentía de sus gentes. Pero también
destaca, muy en la tradición árabe, la poesía amorosa, y, fruto de
esa presencia en España de los poetas de la Generación de la Amistad,
espacios nuevos, vivencias nuevas desde las que han ido construyendo una poesía
propia, mezcla de cercanía
al país de acogida y aceptación de sus influencias, pérdida por el
exilio y añoranza de los espacios abiertos que quedaron atrás.
Por lo expuesto, las condiciones necesarias e indispensables para
una mejor comprensión de los rasgos que caracterizan esa producción
literaria exigirán, particularmente de los lectores no iniciados, el
conocimiento de algunos datos sociohistóricos y políticos que marcan
la trayectoria cultural de la población saharaui. Antigua zona colonial
cedida bajo acuerdo firmado por el gobierno español con Marruecos y
Mauritania a fines de 1975, pasados tres meses de su autoproclamada y
hasta hoy no reconocida independencia política comandada por el Frente
Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro, o Frente
Polisario, la República Árabe Saharaui Democrática
fue invadida
y ocupada militarmente, como se sabe, por el ejército marroquí, cuyo
gobierno reclama por una anexación definitiva. Desde entonces, el país
se enfrenta una disputa política que envuelve confrontos armados y
negociaciones diplomáticas sin solución hasta los días actuales. Rico en yacimientos de fosfato y en actividad pesquera, y ubicado al
sur de Marruecos, de quien está físicamente separado por un conjunto
de muros defensivos especialmente construidos con este fin, el Sáhara
Occidental, que también divide fronteras con Argelia y Mauritania,
sigue reivindicando la legitimación y el reconocimiento de su autonomía
por parte de la comunidad
internacional, ya que muchos países del mundo, inclusive el Brasil, al
contrario de otros países africanos y latinoamericanos, todavía no se
pronunciaron oficialmente al respecto hasta la fecha. A pesar de todas
estas dificultades, el idioma castellano resiste y adquiere características
muy singulares en el contexto saharaui, tema del que pasamos a tratar
ahora, de forma abreviada.
La lengua castellana en el
Sáhara Occidental
Introducido
por los colonizadores españoles en África a partir del siglo XV, el
idioma castellano allí se mantiene hasta nuestros días, conformando en
la actualidad, juntamente con la modalidad del árabe conocida por hasanía,
una de las dos lenguas oficiales del Sáhara Occidental. De modo
asemejado a la experiencia del Timor Lorosae, donde el portugués
ultrapasó la condición de lengua del colonizador para convertirse en
idioma de resistencia a los invasores indonesios y, más tarde, en
idioma cooficial, el castellano configura una de las marcas
identitarias saharauis en una región arábiga con tradicional
influencia lingüística del francés. Debido a esta situación de cooficialidad, y además de
contar en su territorio con la expresiva presencia del bereber, otro
idioma de comunicación local, el Sáhara Occidental, considerado por
las Naciones Unidas como territorio no autónomo, se transformó en el
único Estado oficialmente hispanohablante en todo el mundo arábigo.
En los campos de refugiados saharauis montados en el vecino
territorio argelino, la presencia del castellano se hace sentir
igualmente en la especial condición de idioma de resistencia, tanto a
través de la comunicación diaria y de su adopción en la enseñanza
como por su cultivo en la creación musical y literaria, no obstante la
influencia de arcaísmos o la assimilación de elementos característicos
del idioma árabe. Aproximadamente 200.000 refugiados saharauis utilizan
el castellano en los asentamientos de Tinduf, Argelia, compartiéndolo
con su lengua materna, el árabe hasanía, enfrentándose las duras
condiciones naturales del desierto argelino y contando con una precaria
ayuda internacional. Niños saharauis aprenden
español en escuelas que funcionan en estos campamentos gracias a
materiales impresos en Suecia o Austria, o a las donaciones particulares
de la solidaridad española, siendo que muchos de ellos acaban por
trasladarse, más tarde, a Cuba, para terminar allí la secundaria y los
estudios universitarios (ALVARADO, 2008), motivo por el cual crece el
movimiento por la creación de una universidad saharaui en la zona
liberada de su territorio. Destino de muchos de los ciudadanos
exiliados, funcionan también en España diversos comités civiles de
apoyo a la causa del Sáhara Occidental.
En lo que respecta más
directamente a las interferencias lingüísticas sobre la modalidad
saharaui del castellano, el pesquisador John Lipski atestigua que
el habla
de los saharauis se caracteriza por una combinación de rasgos
dialectales españoles y la interferencia de su lengua nativa. La
/s/ final de sílaba/palabra se suele aspirar o elidir, igual que en los
dialectos españoles meridionales. Ya que el español es una lengua
exclusivamente de transmisión oral para muchos saharauis, en algunos
casos la ausencia de /s/ ha pasado a las representaciones léxicas
correspondientes. Los saharauis menos proficientes tienden a reducir los
cinco vocales del español a las tres oposiciones del árabe, dando
lugar a neutralizaciones del tipo misa-mesa.
Experimentan dificultades con el fonema /p/, y se dan algunas
realizaciones oclusivas de /b/, /d/ y /g/ intervocálicas. En la dimensión
gramatical el español saharaui comparte con otras variedades del español
hablado como segunda lengua (...) una concordância sujeto-verbo y
nombre-adjetivo inestable (...). De vez en cuando se eliminan los artículos
definidos y una que otra preposición, pero en general el español
saharaui se parece bastante a las pautas canarias y andaluzas.
En
cuanto a la actividad literaria, también la literatura saharaui escrita
en castellano presenta fuerte interferencia de la creación poética en
la oralidad, recuperada de la tradición para el formato impreso a través
de los varios libros que se vienen publicando, sobre todo a partir del
exterior, ya que gran parte de sus escritores y escritoras también vive
fuera del país. El carácter performático de esta poesía en
particular, del cual trataremos enseguida, presenta incluso incursiones
a la vídeo-poesía (CENAMOR, 2008) como forma de reelaboración estética
y de difusión en el medio virtual.
La
literatura en el Sáhara Occidental
Las
piedras se descomponen bajo el sol
para más
arena.
Los
caminos se pulverizan en la contienda
hacia una
paz que por herida no llega.
El
silencio se remota bajo el peso
de un
gigante monte que se encierra
la clave
de una serpiente negra,
y aquí en
esta contienda donde el lagarto
se deseca
bajo la sombra de un verano caliente
y el
camello atontado por tanto espejismo,
tengo mas
sed de paz que de agua.
(Saleh Abdalahi Hamudi in: “Sed”)
Se sabe que en el Sáhara Occidental hay una tradicional asociación
entre música, poesía oral y danza, formando un conjunto performático
indisoluble en el que ninguna de las partes se puede entender sin las
otras dos. En un ensayo a cerca de esta literatura, el poeta Mohamed
Salem Abdelfatah (2004), también conocido por Ebnu, argumenta que la
poesía de tradición oral constituye
quizá
el valor de identidad cultural más importante de los saharauis. De
contenidos románticos, didácticos, religiosos y sobre todo geográficos
(...) la poesía en hasanía es la síntesis de nuestra historia, la
enciclopedia de nuestra existencia, el archivo que guarda nuestra
memoria. Además de la poesía en hasanía, se escribe también poesía
en árabe y español. La poesía en árabe aborda prácticamente los
mismos temas que la poesía en hasanía; pero se destaca su inclinación
por reflejar la situación del pueblo saharaui y su lucha por la
libertad y la independencia. Esto se debe a que la poesía escrita en árabe
quizá empezó con la revolución. Los primeros cantos de lucha, los
primeros himnos patrióticos se crearon en árabe. Entonces, también,
con cierta timidez comenzaron a surgir los primeros versos en lengua
española, teniendo como fondo, igualmente, la situación de guerra, de
abandono, de invasión del territorio y del éxodo masivo de miles de
saharauis hacia las fronteras vecinas.
Dentro del conjunto de las manifestaciones que componen la creación
literaria saharaui en la oralidad, aparecen las narrativas de los igawen
(griots o contadores y contadoras de historias), y también los medej,
cánticos espirituales de tradición musulmana cuya temática, de
acuerdo con el investigador Manuel Domínguez, está centrada
originalmente en las alabanzas dirigidas al profeta Mahoma y en los
relatos de los hechos más relevantes de su vida, es decir, al
nacimiento, a la infancia, a su elección por Alá como profeta, como
también a la Hégira, el viaje que realizó de noche desde La Meca
hasta Medina. No obstante, prosigue Domínguez,
Cada
territorio ha ido adaptando estas canciones medjas a su entorno social y
cultural. Las (...) de los saharauis están interpretadas en su lengua
vernácula, el hasanía, y musicalmente se rigen por las reglas del haul,
con los modos y los ritmos perfectamente ordenados según el concepto
que gobierna un concierto o recital (...). Tanto los poemas como las músicas
son muy antiguos y han llegado a nuestros días por transmisión oral.
(...) Con el paso de los años el Medej se ha convertido en una música
tradicional a la que los saharauis acuden cuando están relajados,
festejando una boda o celebrando el reencuentro con algún familiar o
amigo.
Como se puede observar, la producción literaria del Sáhara
Occidental está representada sobre todo a través de las
manifestaciones tradicionalmente compuestas tanto en árabe hasanía
como, más modernamente, en español. Los
proverbios, cánticos, enigmas y cuentos componen, al lado de la poesía,
el género predominante, un conjunto artístico bastante peculiar dentro
del universo de las literaturas africanas. Esta fundación poética y
narrativa en la tradición oral árabe hasanía convive con el
letramento en lengua castellana, como canta Bahia Mahmud Awah en “Los
libros”:
Los libros me hablaron de nefastas/ e injustas guerras.
También me enseñaron/ cómo odiarlas,/ cómo repudiarlas.
Los libros/ me condujeron a las entrañas/ de mi siglo.
Porque he visto/ poetas jornaleros,/ poetas jardineros,
poetas cristaleros./ Poetas/ que avivan las letras
donde el cielo abraza/ la inmensidad de los desiertos.
Pero también he visto/ que la palabra /de un poeta jardinero
equivale al precio/ de un tulipán en Constantinopla.
(Bahia Mahmud Awah
in: “Los libros”)
Además de cultivar fundamentalmente la poesía, como es el caso
de los escritores y escritoras de la llamada Generación de la Amistad
Saharaui, de cuya creación trataremos más adelante, diversos autores
se dedican también a la prosa, sobre todo a través de la narrativa
corta y el ensayo, como es el caso de Mohamed Ali Ali Salem, Larosi
Haidar, Bahia Mahmud Awah, Zahra
Hasnaoui, Mohamidi
Fakal-la, Fatma Galia o Limam Boicha. Pero, la
literatura hispanosaharaui presenta también entradas a la novela, con
escritores como Ahmed
Mulay Ali, Mohamed Sidati o Abderrahman Budda Hamadi. Un
juicio descuidado quizás podrá clasificarla como incipiente, pero hay
que añadir que el surgimiento de una literatura saharaui escrita en
español es relativamente reciente: sus primeras manifestaciones
registradas tuvieron lugar en las últimas décadas del siglo XX, bajo
condiciones muy particulares. Conforme asegura el mismo poeta Ebnu, en
su ya mencionado ensayo de 2004,
No
es hasta finales de los ochenta y principios de los noventa cuando
parece que comienzan a aparecer atisbos claros de una poesía seria,
profunda, preocupada por todo lo que acontecía en su entorno, no solo
la lucha del pueblo saharaui y sus aspiraciones de libertad, sino, también
una evidente preocupación por lo que pasaba en el mundo. Además de
temas que reflejan la vida cotidiana de la sociedad saharaui no exenta
de sentimientos tan universales como el amor, la felicidad y la profunda
pasión por hacer que la vida de los saharauis deje de ser
rutinariamente triste y dolorosa.
Y
complementa su raciocinio defendiendo que la poesía local en español,
a su modo de ver, “por la proyección y el eco que está teniendo, se
convierte en un enlace, un puente que tiende a un rico encuentro entre
la cultura autóctona saharaui y la cultura española e
iberoamericana”. Esta proyección, anunciada por Mohamed Abdelfatah
Ebnu de modo bastante optimista, no parece encontrar proyección en el
ambiente de los estudios hispánicos desarrollados en Brasil, donde, por
extensión, las literaturas africanas en español permanecen casi
siempre completamente desconocidas o ignoradas. Este trabajo se ampara,
pues, en el esfuerzo de trazar un breve panorama de la situación,
recortando en particular algunas manifestaciones contemporáneas de la lírica
hispanosaharaui a partir del período posterior a la proclamación de su
independencia.
La
lírica hispanosaharaui y la Generación de la Amistad
Estamos
escribiendo la historia del Sahara Occidental. Al margen de la guerra,
hubo vida feliz, infancia audaz y juventud soñadora. Es la historia de
una generación que nació con las balas chillando en sus oídos y, a
pesar de ello, para nosotros todo es literatura y, ahora lo estamos
cosechando para refundar la literatura saharaui y de paso liberar
nuestra tierra, porque la lucha de la intelectualidad es la más potente
de todas las luchas.
Con estas palabras, el grupo de poetas hispanhosaharauis conocido
por Generación de la Amistad abre una de sus páginas en la web, cuyo
espacio constituye, al lado de las constantes publicaciones de blogs,
poemarios y antologías impresas, quizás los principales vehículos de
divulgación internacional de su producción literaria. Vimos
anteriormente que la inestabilidad política transformó miles de
ciudadanos saharauis en exiliados políticos. Entre las primeras
generaciones de jóvenes que tuvieron que dejar su país en búsqueda de
oportunidades, se encontraban los poetas del grupo. Radicados en Madrid,
fundaron en 9 de julio
de 2005 un colectivo de amigos escritores que, conforme describen ellos
mismos en la presentación de la página, adoptaron una denominación
que refleja, antes que nada, a través de la creación poética, la
situación en la que se encuentra el pueblo del Sáhara Occidental,
entendiendo que sus versos son las reivindicaciones y las aspiraciones
de todos los saharauis y que, por este motivo, están a la disposición
de esa gente que lleva más de treinta años soñando con regresar,
libre, a su tierra. Desde España cantan ellos, por ejemplo, a través
de la voz de Limam Boicha proclamada en el poema “Un beso”:
Un beso,/ solamente un beso,
separa/ la boca de Africa
de los labios de Europa.
Además de Boicha, forman
parte de este colectivo los escritores Chejdan
Mahmud, Ali Salem Iselmu, Mohamed Ali-Ali Salem, Bahía Mahmud Awah,
Luali Lehsan Salama, Saleh Abdalahi, Mohamed Salem Abdelfatah Ebnu
y Zahra El Hasnaui, su única voz femenina. Sin embargo, conforme
recuerda Conchi Moya (2008), además de las autoras que utilizan el
hasanía, como Ljadra
Mint Mabruk,
Fana
Ali
y Nanna
Labat Rachid,
el registro de la escrita hispanosaharaui de autoría femenina cuenta
con otras representantes como Fatma Ahamed y
Fatma Ghalia Abdesalam. En homenaje a esta participación de la mujer en
la lucha diaria por la independencia y por la autonomía del país, cantó
Zhara El Hasnui en “Saharauia (A la mujer saharaui)”:
Tuve sed, y tus dedos / escanciaron el rocío.
Tuve hambre,/ de pan, de paz,/ y tus cantos me colmaron.
Con la capa de estrellas,/ arropaste la noche gélida,
acercaste la luna y la brisa marina.
Espíritu,/ alegría, esperanza,/ cómo compensarte, dime,
cómo superar la magia.
De acuerdo
con el escritor Francisco Cenamor (2008), “en el mundo árabe, el saharaui es conocido como un pueblo de poetas” y su
actividad presenta, como vimos, tres influencias principales: la tradición
oral “fuertemente apegada a la naturaleza y vivencias de su país, la
poesía en lengua española de España y América y la lucha por la
independencia del Reino de Marruecos”. Este
apego a la naturaleza y vivencias de su país se hace traducir en el
rito colectivo de preparo y consumo del té verde, pasado directamente
de mano en mano en un gesto de comunión y solidaridad que comparte el
silencio y la palabra. Pero que también metaforiza la firme disposición
de fe en su autonomía y autodeterminación, celebrada simbolicamente en
la esperanza construida de poesía, este lugar inmenso, capaz de
transformar el grande y silencioso desierto en un verde oasis de la
palabra.
REFERENCIAS
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Mohamed Salem. La poesía
saharaui. In: Revista Ariadna, número 25, especial: Cultura y literatura saharaui. In: http://www.ariadna-rc.com/numero25/sahara/sahara.htm
Acceso en: 3 abr 2007.
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http://www.laopinion.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008032100_24_134510__2C-Descubriendo-literatura-africana
Acceso en: 26 abr 2008.
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2008.
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In: Revista Ariadna, número 25, especial: Cultura y literatura saharaui.
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Acceso en: 25 mar 2007.
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Acceso en: 26 abr 2008.
QUILIS,
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Madrid: Editorial MAPFRE,1992.
REVISTA
ARIADNA. Número especial: Cultura
y literatura saharaui. In: http://www.ariadna-rc.com/numero25/sahara/sahara.htm
Acceso en: 3 abr 2007.
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